Gesta medieval
El caballero que no sabía rendirse
Sir Fred debe infiltrarse en el gran castillo de Beni-Gómez para rescatar a su amada princesa, retenida tras un sinfín de salas repletas de trampas, enemigos y rompecabezas. Un plan sencillo sobre el papel que se complica en cuanto pones un pie dentro.
El juego mezclaba plataformas y aventura: había que recoger y usar objetos en el momento justo, administrar recursos y aprender la disposición del castillo. Y como cada partida barajaba sus patrones, memorizar el camino servía de bien poco; tocaba improvisar con elegancia.

Rescate con estilo
Plataformas, espada y mucha clase
Sir Fred tenía ese punto cinematográfico que lo distinguía: animaciones cuidadas, ambientación medieval y una dificultad que te obligaba a pensar antes de saltar. Nada de aporrear teclas y rezar.
Esta pieza rinde homenaje a uno de los grandes de Made in Spain, perfecta para quien todavía defiende que el software español de los ochenta jugaba en otra liga.
Avanzar exigía explorar cada sala, hacerse con la espada y los objetos adecuados, cruzar fosos y mecanismos con el salto bien medido y no malgastar vidas en atajos temerarios. Solo dominando el castillo entero se llegaba hasta la princesa… y a ese final que justificaba todo el sufrimiento.








